reconoce sus orígenes

Abbas: "Nadie con un mínimo de conciencia puede oponerse al pedido de Palestina"

Publicado: 2011-09-23

Hoy al mediodía, el primer ministro palestino, Mahmud Abbas, le entregó entre aplausos y gritos la petición oficial de Palestina para formar parte de las Naciones Unidas, al secretario de la ONU, Ban Ki-Moon.

El discurso de Mahmud Abbas en la ONU, pidiendo por la soberanía de Palestina.

"Le pido al secretario general (de la ONU, Ban Ki-moon) que acelere nuestra petición al Consejo de Seguridad y a sus miembros, que voten en favor de nuestro plena adhesión. Pido a los estados que no lo han hecho, que reconozcan a Palestina", dijo Abbas durante su discurso ante los 192 países que forman parte de la ONU y frente al mundo entero, lleno de expectativas ante esta petición que forma parte de la historia mundial. "Nadie con un mínimo de conciencia puede oponerse a este pedido, después de décadas de sufrimiento para un pueblo que viene soportando humillaciones todos los días", prosiguió luego de los aplausos de los miembros de la Asamblea, que lo interrumpían constantemente.

Ban Ki-Moon deberá revisar si la carta entregada a la ONU es técnicamente correcta y luego pasará al Consejo de Seguridad. Aún no hay un plazo de respuesta fijado. Solo se espera que esta votación tenga el respaldo de la mayoría de sus miembros y que ninguno del Consejo de Seguridad ejerza su derecho de veto.

Abbas se dirigió también a las autoridades israelís "Yo les digo: 'Construyamos un futuro juntos para nuestros hijos, donde puedan disfrutar de la paz, de la seguridad y de la prosperidad. Construyamos los puentes del diálogo en lugar de muros de separación y puestos de control, y construyamos unas relaciones de cooperación basadas en la equidad y la paridad entre dos estados vecinos, en lugar de entablar políticas de ocupación, asentamientos, guerra y la eliminación mutua".

El presidente de EEUU, Barack Obama, ya ha anunciado que vetará la propuesta palestina porque considera que la mejor vía para que los palestinos alcancen la condición de Estado es a través de la negociación directa con Israel.

En la actualidad Palestina está reconocida únicamente como entidad permanente observadora ante la ONU, lo que supone que está invitada a participar como observadora en las sesiones y en los trabajos de la Asamblea General, así como a mantener una misión permanente y un embajador, que actualmente es Riyad Mansur. Efe

El politólogo JoseIgnacio Torre Blanca, como muchos otros periodistas y escritores, analiza la situación de estas dos naciones.

El gran revuelo desatado por la petición de Abbas de que Palestina sea reconocida como miembro de pleno derecho no es sino la prueba que confirma la hipocresía de Estados Unidos y de gran parte de los miembros de la Unión Europea, otra vez patéticamente divididos en un asunto clave para su relevancia internacional. Cuando más de 122 miembros de Naciones Unidas ya reconocen bilateralmente al Estado palestino, las presiones europeas sobre Abbas para que se eche atrás en su petición de lograr un estatuto de pleno derecho y se conforme a cambio con un estatuto de no miembro, amputado, entre otras cosas, de la capacidad de litigar ante la Corte Internacional de Justicia, resultan un sarcasmo.

Por un lado, se hace el trabajo sucio a Estados Unidos para que Obama no tenga que desprestigiarse vetando una resolución mayoritaria del Consejo de Seguridad. Por otro, se hace el trabajo sucio a Israel impidiendo que los palestinos acudan a la justicia internacional (no vaya a darles la razón). A cambio, se espera, Netanyahu congelará los asentamientos, volverá a la mesa de negociaciones, tratará a los palestinos de igual a igual y aceptará la solución de dos Estados en menos de un año. Todo ello, por las buenas, sin presión estadounidense y en un año electoral para Obama. No parece que Abbas tenga tanto sentido del humor.

El primer ministro de Israel, Netanyahu, también dio un discurso en respuesta al del líder palestino, Mahmud Abbas. En el discurso, Netanyahu dice que él solo quiere la paz para Israel y Palestina, pero si Palestina quiere ser un estado soberano, nunca lo logrará.

Luego de ambos discursos, el periodista y escritor Javier Valenzuela, hace un análisis sobre esta situación para el diario El País:

En las últimas semanas algunos propagandistas han intentado ningunear la posibilidad de que la Asamblea General de Naciones Unidas reconozca, aunque sea como observador, al Estado palestino. Es curioso que intenten hacer olvidar al mundo que Israel basa su legalidad y legitimidad internacionales en una resolución de ese mismo organismo, la 181, que en 1947 decidió la partición en dos Estados del entonces Mandato Británico en Palestina. A los judíos se les adjudicó entonces el 56% del territorio, a los árabes el 43% y Jerusalén fue declarada una entidad especial administrada por la ONU.

Ya no sirven los viejos argumentos. El pretexto israelí de que los palestinos y los árabes querían "arrojar los judíos al mar" es obsoleto, hoy ya solo puede utilizarse tomando a una parte extremista por el todo. En su cumbre en Argel de 1988, la OLP aceptó la idea de la partición de Tierra Santa y, en consecuencia, la existencia de Israel, como acaba de recordar Abbas. En los acuerdos de Oslo de 1993, rubricados en la Casa Blanca de Clinton, esto se hizo absolutamente oficial. Países árabes como Egipto y Jordania tienen relaciones con Israel y la mismísima Liga Árabe, en el plan de paz que aprobó en Beirut en 2002, aceptó la idea de los dos Estados.

Solo falta, pues, falta materializar la segunda parte de la decisión de Naciones Unidas de 1947: construir el Estado palestino en los territorios ocupados desde 1967. Y esto es lo que ha pedido Abbas en nombre de unos palestinos más que hartos de los pretextos israelíes para prolongar las negociaciones y continuar con la colonización -han pasado 20 años desde el comienzo del "proceso de paz" en la conferencia de Madrid de 1991- y de la falta de neutralidad de Estados Unidos. Es una jugada valiente e inteligente que pretende romper el inmovilismo político y diplomático en este conflicto. El mundo tiene ahora la palabra. Todos y cada uno tienen que retratarse.

Fuentes: Efe, Elpaís, AlJazeera, lanación.com.


Escrito por

Patricia Yovera

comunicadora. leo, del signo y del verbo.


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