hasta siempre, Arturo Corcuera

'Nevermind', 20 años después

Publicado: 2011-09-24

El 24 de setiembre de 1991 el disco 'Nevermind' salió al mercado con doce canciones, entre ellas In Bloom, Breed, Polly, Lithium y más canciones con letras furiosas y melódicas en su estilo. 'Nevermind' vendió 10 millones de discos solo en Estados Unidos, fue el segundo álbum de la banda y su canción más representativa fue 'Smell like teen spirit', canción que luego se convertiría en un himno de los 90.

La prensa especializada se rindió ante aquellos tres chavales desaliñados (Dave Grohl, a la batería, y Krist Novoselic, al bajo, completaban el trío) que hacían 'grunge', un sonido seminal que bebía de la contundencia de Melvins y Black Sabbath, la electricidad de Sonic Youth y las melodías de Pixies.

Todos les señalaron con admiración y respeto: "Nirvana ha grabado un LP que no es sólo mejor que cualquier cosa que hubiera hecho antes, sino que se mantendrá como un nuevo punto de referencia para la futura generación post-hardcore" (NME, 21 de septiembre de 1991); "'Nevermind' está por encima de cualquier intento de categorización. El grupo pasa de las típicas convenciones y fórmulas del rock" (New York Times, 27 de septiembre de 1991); "es la última andanada 'underground' para comprobar la tolerancia de la escena 'mainstream' con la música alternativa" (Rolling Stone, 28 de noviembre de 1991), "juro que estas canciones seguirán zumbando en tu cabeza el resto de tu vida. Estoy aturdido con este álbum y seguro que también lo estarás tú" (Spin, diciembre de 1991).

Veinte años después todavía es difícil precisar la influencia de canciones como 'Smells like teen spirit', 'Lithium', 'Territorial pissings', 'In Bloom', 'Polly' y 'Come as you are', por citar algunas. Lo que es evidente es que su música sigue excitando a los nuevos jóvenes, sin perder una gota de su revelador espíritu y energía. Al tiempo, su legado se exprime sin rubor, mientras la viuda de Cobain, Courtney Love, se pelea con los directivos del videojuego 'Guitar Hero' por utilizar la imagen de su ex marido para cantar canciones de Bon Jovi y otros artistas a los que él odió en vida.

Incluso Spencer Elde, el bebé que posó para la portada de este disco, uno de los más famosos de la historia, ha repetido la foto hace tres años en el mismo lugar en donde se tomó la foto original: el centro acuático Rose Bowl.

Sus padres cobraron 200 dólares por dejar que su hijo fuera el modelo para el disco de una banda desconocida. Su amigo, el fotógrafo y apasionado del submarinismo Kirk Weddle, recibió el encargo de Nirvana y gastó todo un carrete hasta conseguir retratar al pequeño Spencer en la foto perfecta, que ha convivido con él toda su vida y que desde niño decora su habitación. Relata ElMundo.es


Escrito por

Patricia Yovera

comunicadora. leo, del signo y del verbo.


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